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Inicio  /  Cuidados del encaje

Que dure años, no meses

El encaje no se arruina por usarlo. Se arruina en la lavadora, en la secadora y colgado de un tirante. Veinte minutos al mes y una pieza buena te acompaña temporadas.

Lavado a mano

Es la forma correcta, y toma menos de lo que parece. Puedes lavar varias piezas a la vez, separando colores oscuros de claros la primera vez que las laves.

  1. Agua fría o tibia, nunca caliente

    El calor relaja el elástico de la banda y de los tirantes, que es exactamente lo que sostiene la pieza. Un brasier que "se estiró" casi siempre pasó por agua caliente.

  2. Jabón neutro, sin lejía ni suavizante

    Jabón neutro o detergente para prendas delicadas. La lejía amarillea el encaje y el suavizante apelmaza las fibras, que es lo que le quita el vuelo.

  3. Cinco a diez minutos en remojo

    Sumerge la pieza y presiónala con la mano, suave. No la frotes ni la retuerzas: el encaje se rompe justo por donde se estira.

  4. Enjuaga hasta que no quede jabón

    Los restos de detergente endurecen el encaje y lo vuelven áspero con el uso. Enjuaga más de lo que crees necesario.

  5. Saca el agua con una toalla

    Extiende la pieza sobre una toalla seca, enrolla la toalla con la prenda dentro y presiona. Sale el agua sin que las copas pierdan forma.

Si la lavas a máquina

No es lo ideal, pero se puede si sigues cuatro reglas. La diferencia entre una pieza que sobrevive a la lavadora y una que sale destrozada está casi toda en la bolsa de malla.

La secadora no, nunca. Ni en ciclo frío. El tambor golpea los aros y el calor mata la elástica. Es la forma más rápida de arruinar una pieza buena.

Secado y guardado

Errores que acortan la vida de una pieza

Usarla dos días seguidos

La elástica necesita entre 24 y 48 horas para recuperar su forma. Rotar entre varias piezas hace que todas duren más.

Vestirse con el perfume húmedo

El alcohol del perfume y el desodorante mancha el encaje claro. Deja que sequen sobre la piel antes de ponerte la pieza.

Lavarla después de cada uso

Cada dos o tres puestas es suficiente, salvo que hayas sudado mucho. Lavar de más desgasta más que usar.

Ajustar siempre por el tirante

El sostén lo da la banda, no los tirantes. Si tienes que apretarlos mucho, el problema es la talla.

Una nota sobre el satén. Los pijamas y las piezas satinadas siguen las mismas reglas, con un detalle extra: plancha solo si es imprescindible, del revés y a temperatura mínima. El satén se quema con facilidad y la marca no sale.

Revisa siempre la etiqueta de tu prenda: si indica algo distinto a lo de aquí, hazle caso a la etiqueta.

¿Tienes una duda con tu pieza?

Escríbenos y te decimos cómo cuidarla según su tela. También si algo se manchó y quieres salvarla.

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